Tengo que admitir que cuando te haces a la idea de alejarte del mundanal ruido para poder curarte ciertas heridas siempre piensas en un lugar paradisíaco... Y la verdad es que abrir los ojos cada mañana y ver esta playa pues... no puedo negarlo que tiene cierto aire sanador.

Pero mi motivo de venir hasta aquí no tiene nada que ver con la belleza del lugar, sino que, por corta que fuera mi estancia en tu corazón, se crearon miles de recuerdos y todos ellos asociados a determinados lugares.

Hoy pensé en aquel día que acudí a una boda. Tras salir de la iglesia me vi a mi mismo en el coche conduciendo hacia el lugar de la celebración. Mira que la ciudad es grande pues... el combite de la boda tenía que ser en la entrada de tu pueblo.

Me pasé la práctica totalidad de la noche mirando los carteles del polígono industrial que hay en la entrada del lugar, que antes no eran más que letreros luminosos, y ahora eran pequeños puñales que se clavaban en mi por el mero hecho de lo que una vez supusieron: que eras mía; porque si antes lo veía era por una única razón, porque iba a recogerte... a verte.

Por ese motivo estoy perdido en una isla, porque o te supero, o me queda una mierda de vida para sufrir por haberte perdido.

He aquí mi pregunta:

¿Cómo se borran los recuerdos?

o

¿Cómo se hace para que dejen de doler?